En el gabinete Foresta tratamos los problemas emocionales y de comportamiento de los hijos principalmente a través de los padres, pues son los principales responsables de llevar a cabo cambios que pueden mejorar radicalmente el comportamiento y el bienestar emocional de los niños.
Debido a este convencimiento, los problemas en los niños de agresividad, de autoestima, de encopresis, enuresis, terrores nocturnos, fobias y todo lo relacionado con el área de adaptación personal, emocional, familiar o social se tratan a través del apoyo familiar, de tal manera que los padres sepan cómo actuar para que sus hijos mejoren en las facetas problemáticas que presenten. Es un método innovador al mismo tiempo que efectivo, porque se interviene en todo momento, no sólo cuando se asiste a la consulta.
Los niños cuando viven una dificultad en sus vidas del origen que sea, no saben explicarlo directamente, es por ello que reaccionan ante tal dificultad a través de su comportamiento. Ese comportamiento “alterado” “diferente” o “extraño” constituye para los padres una señal de alarma que cuanto antes escuchen y pongan remedio, más fácil de resolver será el problema que el niño está cursando.
Por tanto, en nuestra opinión no es necesario esperar a que la reacción del niño sea extrema para tomar las medidas apropiadas de consejo y orientación, pues de lo contrario se estaría perdiendo un tiempo precioso en el que el niño podría estar alcanzando logros de adaptación en vez de encasillarse en una postura que no hará más que perjudicar su autoestima, motivación y lo más importante de todo, su felicidad.
Las sesiones de orientación familiar se llevan a cabo mensualmente, por lo que tampoco es necesario invertir una gran cantidad de tiempo, y en un futuro a medio-largo plazo la calidad de vida y la felicidad en las familias pueden aumentar considerablemente.
Algunos de los problemas más comunes por los que los niños o adolescentes pasan son los siguientes: comportamiento inadecuado; agresividad; falta de alegría; pesimismo; falta de habilidades sociales; déficit de autoestima; enuresis; encopresis; tics; problemas del sueño; problemas de alimentación; rechazo al estudio; ansiedad de separación; celos; rivalidad
En algunos casos los adolescentes necesitan de una guía para encauzar correctamente su proyecto profesional. Desde la orientación familiar se pretende apoyar a la familia para que aconseje a su hijo de manera adecuada, a la vez que se puede hacer un estudio de las habilidades y preferencias del hijo para saber en qué dirección apuntar su futuro profesional.
